25 enero 2007

Has vuelto!!!

Hace mucho tiempo que no te veía. La gente me decía que andabas cerca, que cualquier día te dejarías ver por aquí.

Yo no me lo creía. Llevaba mucho tiempo echándote de menos y no creía que ibas a volver. Ya no me fiaba de la gente que me decía que vendrías, quizá ya no me fiaba de tí. Solías venir a mi memoria cada cierto tiempo, a veces me quedaba pensando en lo poco que te disfruté cuando estabas aquí. Otras veces también pensaba que te estabas portando mal al no venir a visitarme nunca. Te añoraba, quería tenerte presente, quería verte, tocarte, sentirte y pasármelo en grande contigo.

Y HOY ESTÁS AQUÍ!!!!! Que alegría me he llevado. Me he despertado y casi te tenía en mi cama de lo cerca que estabas. Blanca como siempre, ahí estabas. Por fín ha nevado. Da gusto conducir contigo por todas las calles. Sustos, derrapes tontos, deslizándonos por la carretera. "Aparcando" a golpe de volante en los aparcamientos viendo como el coche se desliza hasta pararse en lo que, para uno mismo, es un sitio de aparcamiento. No hay líneas, así que es la ley de la naturaleza. Y el rey de los animales es el león. Así que yo iba por ahí con mi super Seat León sintiéndome el rey de la selva urbana cubierta por una capa blanca de recuerdos y esperanzas.

22 enero 2007

Papel Mojado

Hace mucho que no escribo nada por aquí y ya hay gente que me pide que retome esta labor tan difícil (no pensaba yo que la gente siguiese tan de cerca los blogs). Antes de nada, quiero comentar que un grupo de amigos hemos creado un blog "alternativo" dedicado a idas de olla, chorradas y montón de tonterías frikies. El blog es: 5 Slots Disponibles. Pero intentaré repartir mi poca creatividad en ambos blogs ya que son temas totalmente diferentes.

Cada día me sorprenden más los poetas, los escritores... todas esas personas que se ponen delante de una hoja en blanco y consiguen ir deslizando palabras por sus dedos hasta conseguir un escrito merecedor de ser leído. Me encanta ver que existe gente que sabe jugar con las palabras, buscar dobles sentidos, describir algo tan mágicamente que crees estar viéndolo, tocándolo, oliéndolo...

Yo creo que un día logré hacer eso que tanto me sorprende de esta gente y fue en mi primera entrada de este blog. Desde entonces, mis escritos van decayendo en calidad y por eso estoy perdiendo la fuerza a la hora de ponerme a escribir. Me está ganando la guerra una simple hoja en blanco pese a que yo vencí la primera batalla. Ahora mismo, hablando de guerras con hojas de papel, me estoy imaginando épicas batallas mostradas en películas como "El Señor de los Anillos: Las Dos Torres". Me estoy imaginando a Aragorn y a Légolas viendo como un ejército de hojas en blanco se acercan a ellos mientras el pequeño Gimbli con su hacha en la mano está gritando "Dejádmelas a mí, las cortaré en pedazos". Y cuando la batalla parezca perdida, esperaré que Gandalf aparezca montado en su caballo blanco con una pluma en la mano y consiga vencer la batalla escribiendo una gran historia que merezca ser contada.

Dejando atrás estas paranoias que me vienen a la cabeza y, tras haber perdido la mitad de lo que llevaba escrito por una ida de olla de este blog, me encuentro con un doble problema: Si ya tenía problemas para enfrentarme a una hoja en blanco, el que se me borre la mitad de lo que escribo cuando tenía hasta buena pinta, deja a uno sumido en las profundidades de la desolación.

Si no recuerdo mal, antes de que se borrase lo que escribía, estaba intentando entender la razón por la cual mi musa me había hecho probar las mieles del éxito de vencer a la hoja en blanco para luego dejarme a ras de suelo. Me siento como aquella águila que la lanzan al aire para que vuele y se encuentra árboles que detienen su vuelo y la hacen caer o como si mi musa me hubiese empujado un poco mientras yo montaba en mi bici tras quitar las ruedas auxiliares y me hubiese dicho "Pedalea, pedalea!". Y ahí estoy yo, montado en una bici que no tiene suficiente velocidad y sin que mi esfuerzo por pedalear cambie eso. Con miedo a que se pare la bici y me caiga al suelo.

Creo que la musa es un estado de ánimo. Y, desde que escribí la primera entrada de este blog, mi estado de ánimo ha ido cambiando frecuentemente. Ahora no me siento con tanta fuerza como aquel entonces para vencer al papel, creo que debo reaccionar y dejar seguir la evolución de mi estado de ánimo. Quizá así consiga vencer al papel en otra batalla y, esta vez, sin la ayuda del ejército de mi musa.

"El futuro es una hoja de papel en blanco, no dejes que un escritor externo llamado destino lo escriba por tí".