Oigo Música
Con este título tan a lo M-Clan intento dar entrada a un texto que he decidido escribir sobre una canción que acabo de escuchar.
Supongo que casi todo el mundo conoce a Joaquín Sabina. Unos lo conocen como un impresentable, otros como un personaje que dice lo que piensa a la cara. Yo, sin meterme a valorar la personalidad de este personaje, me voy a centrar en lo que creo que todo el mundo estará de acuerdo: El tío es un fenómeno jugando con las palabras.
Y está claro que, de lo poco que conozco de su discografía, la canción que más muestra esta actitud de crupier de las palabras es "Nos sobran los motivos". Con riesgo a que la SGAE me demande, voy a citar unas letras previas a la canción que dijo en un directo que son el preámbulo de una canción formada por decenas de versos tan buenos o mejores que dicho preámbulo:
"Este adiós no maquilla un hasta luego,
este nunca no esconde un ojalá,
estas cenizas no juegan con fuego,
este ciego no mira para atrás,
este notario firma lo que escribo,
esta letra no la protestaré,
ahórrate el acuse de recibo,
estas vísperas son las de después,
a este ruido tan huérfano de padre
no voy a permitir que taladre un corazón podrido de latir,
este pez ya no muere por tu boca,
este loco se va con otra loca,
estos ojos ya no lloran más por ti"
Ni que decir tiene que os recomiendo escuchéis esta canción para apreciar todo lo que digo. Otro día igual hablo de los Mojinos Escozíos que, aunque no tienen la base poética de Sabina, son la leche. Y para muestra un botón: "Mojinos Escozíos - Canción Instrumental Del Hombre Que Tenía El Record Del Mundo De Llevarse Más Tiempo Hablando Sin Parar". Si hay algún valiente, que se escuche esta canción. AVISO: Provoca histeria.