18 junio 2007

Artículo en el KEN-You

Hola:

Hace un tiempo (bastante, porque he dejado de lado muchos días este blog), hablaba de un artículo que escribí para una revista de KYB llamada KEN-You. Pues bien, hoy tengo el artículo aquí y lo voy a colgar. Para verlo en grande, sólo tenéis que pulsar encima:



Ni que decir tiene que el artículo sufrió censura y reducción pero me hace MUCHA ILU!!!!

Un saludo, Edu.

SMS gratis

Hola:

Hoy traigo un cacharrillo para enviar SMS gratis a teléfonos de España. Le cuesta un ratillo llegar al mensaje (según la carga que haya) pero llegan...

Mensajes de texto SMS a móviles de España gratis:





Número de móvil



Mensaje de texto

Como máximo 153 caracteres







Un saludo, Edu.

10 abril 2007

Edu reportero

Hola:

La fiesta de KYB es una gran fuente de historias que algunas puedo contar por aquí. Hoy va de periodismo.

Unos días después de la fiesta, en la empresa pidieron que, si la gente tenía tiempo, escribiese alguna cosa sobre la fiesta. Cuantos más mejor, pensaron. Pero no habían caído en que estaba el eterno becario que le gusta enredar en y con todo (digo lo de eterno becario porque todavía hay gente que me llama becario pese a tener un contrato ahora).

- Bahh, eso de escribir un artículo hay que hacerlo bien, uno con toda la información y ya está, nada de un poco de cada persona - el menda abrió la bocaza.
- Ya tenemos voluntario - respondió mi jefe.
- Bueno, eso lo hago yo en media mañana - encima no callé.
- Pues para el mediodía hecho - volvió a responder mi jefe.
- Vale, pero entonces el trabajo que estoy haciendo se retrasará - intenté salir del marrón donde yo solo me había metido.
- Bien, tienes un día o dos más para hacer el trabajo ese - me retó el jefe.
- Acepto - dos días de tiempo extra para el proyecto en el que estaba metido era una bendición para mí, no podía dejarlo escapar.

Y así fue que me hice reportero por una mañana. Escribí un articulillo decente (en mi modesta opinión) y mi jefe y compañeros me hicieron unas pequeñas correcciones. Entrevisté a los ganadores de los premios del sorteo, a los organizadores... incluso cité parte del discurso que se realizó previo a la comida.

Tras conseguir escribir el artículo, lo maqueté con fotos de la jornada ociosa y se lo pasé a la traductora para que lo pasase a japonés. Una vez traducido, lo leyeron algunos de los japoneses y les gustó mucho.

TODO PERFECTO.

Pero ahí no acaba la cosa. Hace unos días me entero de que estoy sufriendo la censura típica de los medios de comunicación. Me enteré que unos japoneses estaban cambiando alguna cosilla para incluir cosas de su interés en contra de la voluntad de la traductora y de mí si es que me hubiesen preguntado.

Con lo cual, tras un trabajo del que me sentía orgulloso, me encuentro con que mi artículo ha sido modificado. Ya no sé si permitir que pongan mi nombre como autor del artículo!!! Aunque, claro, salir como autor de un artículo en una revista japonesa aunque no sea exactamente el mío me gustaría...

Así están las cosas. A mi nadie me ha comentado nada sobre los cambios y nadie me ha preguntado nada del tema. Sospecho que lo mandarán a la revista con los cambios y, espero, con mi nombre. Y el día que salga la revista me haré con diez copias para guardar, jeje. Aunque no entienda nada de lo que ponga ahí pues el japonés que sé no abarca el texto escrito, sólo la conversación básica.

Un saludo, Edu.

26 marzo 2007

KYB es la bomba

Hola:

Bueno, como dije hace poco tiempo, estoy currando en una empresa que se dedica a fabricar bombas hidráulicas para la dirección asistida de vehículos a motor.

Pues este sábado hemos tenido carpa en la empresa como celebración del 10º Aniversario de la empresa y ha sido la bomba. Cocktail, bebida, comida, bebida, música, bebida, barra libre, bebida, sorteos, bebida... he dicho que había bebida?

Y, claro, el beber siempre causa situaciones graciosas y demás que normalmente no se cuentan y yo tampoco voy a hacerlo. Lo que si voy a poner son dos fotos donde salgo con alguna gente de KYB. Primero una con el departamento de Sistemas (el de la derecha no es del departamento pero como si lo fuera):



Y ahora con una becaria del departamento de al lado:



Tampoco es plan de poner muchas fotos que igual la gente se mosquea...

Un saludo, Edu.

P.D.: Como dice la LOPD 15/1999, toda persona que salga en estas fotos tiene derecho a rectificación o anulación de su imagen poniéndose en contacto con el blogger a través de un comentario o en persona.

19 marzo 2007

Si eres profesor, evita el mogollón

Hola otra vez:

Hace poco que he dejado las carpas (fiestas universitarias) al margen de mi vida porque ser profesor e ir a la carpa a la vez es un trabajo de riesgo. Me río yo de los que limpian cristales colgados de una cuerda o los que prueban los paracaídas.

Ahora sólo voy a la carpa grande y, aún y todo, me pego más tiempo hablando con alumnos que el tiempo que dedico a hablar con mis amigos. Y no digo que no me lo pase bien hablando con mis alumnos (hay gente muy maja y lo mejor es que luego puedes echarles en cara lo ciegos que iban en la carpa, muahhahahhaha), pero hay un pelín de peloteo. Algunos no, he de reconocer. Me junté hace poco con un ex-alumno que dejó la carrera y me dijo medio borracho (y los borrachos no mienten): "Edu, ahora que no eres profesor mío te puedo decir las cosas claras: Eres el mejor profesor que he tenido". Ahí uno se siente hasta bien, pensé: "Joe, al final va a ser que soy capaz de explicarme y hacerme entender... Qué grata sorpresa!!".

Pero lo peor de las carpas son esos objetos del demonio denominados: "Cámaras de fotos". Hay mucho paparazzi suelto por el mundo y nunca sabes cómo te van a pillar en una carpa. Por suerte, la última carpa donde estuve me sacaron sólo un par de fotos y todas con conocimiento por mi parte.

Aquí os cuelgo una foto de la cuadrilla de alumnas en torno a mí (sí, sé que es peloteo, no hace falta que me lo digáis... pero reconocerlo, también tenéis envidia):



Voy a aprovechar para hacer propaganda. Esta foto estaba (no sé si sigue) colgada en la WEB de un alumno: enlacarpa.com donde suele colgar fotitos de carpas y juergas y esas cosas. Es una especie de competencia a piérdete y ese tipo de WEBs. El tío se lo ha currado, así que echadle un ojo.

Un saludo a tod@s, Edu.

Dónde está Edu?

Bueno, bueno, bueno. Hace mucho que no escribo por aquí y ya va siendo normal. Como deduciría el matemático de la serie Numb3rs: "La frecuencia de escritura en este blog sigue un patrón. Basándome en diversas variables he creado un algoritmo que define los intervalos en los cuales puede generarse una nueva entrada. Este intervalo depende del tiempo del autor y, actualmente, es bastante escaso".

Tampoco es cierto del todo. El tiempo que tengo es el mismo que he tenido siempre, solo que lo estoy invirtiendo de otras maneras. Para el que le interese (si no te interesa no sé qué andas leyendo) en todo esto distribuyo mi tiempo:

1. Trabajando en una empresa privada: Actualmente estoy trabajando 6 horas diarias en la empresa KYB Steering Spain S.A. dedicándome a desarrollo de software que van necesitando y a resolver los problemas de los usuarios en plan la serie "The IT Crowd". En breve empezaremos la implantación de un ERP nuevo y la idea es que me meta a ayudar en dicha implantación.

2. Trabajando en la universidad pública: Desde hace 2 años, vengo dando clases en la universidad pública de Navarra como profesor asociado. Hace poco me presenté a un concurso para pasar a asociado tipo 2 (mismas horas, un poco más de pasta al mes. Requisito diferente: Una titulación superior). Este año he dado muchas clases en el 1º cuatrimestre con lo que éste debería ser más relajado.

3. Realizando un proyecto para una empresa privada: En Septiembre, un colega y yo comenzamos un proyecto (que el utilizará como Proyecto Fin de Carrera y los dos también lo utilizamos como experiencia e ingreso económico) y ahora estamos (o deberíamos estar) a punto de terminar. En principio deberíamos haber terminado el último día del mes de Febrero pero los usuarios son un pelín desastrosos y no se aclaran. Creo que para finales de este mes podremos darlo por zanjado y quitar esto de mi lista. Pero una vez que elimine esto de mi lista el punto 4 tendrá más fuerza.

4. Dedicando tiempo a investigar: Ahora que estoy en fase de obtención del Doctorado (ver punto 5), tengo que empezar a investigar cosillas para mi Suficiencia Investigadora (DEA) y para empezar con mi tesis. Esto es un trabajo continuo de varios años con lo cual va a estar en mi lista un buen tiempo.

5. Realizando cursos de Doctorado: Este curso académico es el curso de mis clases de Doctorado. El primer cuatrimestre he tenido 3 asignaturas y, este segundo, tengo dos. Diréis: "Buahhh, dos asignaturas y el tío va y se queja". Bueno, como véis no me dedico solo a esto...

Y eso creo que es todo. A esto unido que estoy enganchado a algunas series que veo en mis ratos libres del fin de semana y que dedico mis esfuerzos de escribir en un blog sobre el blog compartido que tenemos (el de 5 slots disponibles), pues no me queda mucho tiempo para ir actualizando este.

Además no sé cómo orientar este blog. Las tonterías, chorradas, vídeos, montajes, trabajillos que vayamos haciendo irán todos a parar al blog compartido. Este blog debería recoger cosas de mi vida que no tengan carácter cómico o lo que sea para entrar en el otro pero considere que pueden ser interesantes? NO LO SÉ.

Denos su opinión. Escriba un comentario a esta entrada dando la siguiente información:
1. Conozco al autor?
2. [Opcional] Quién soy?
3. Cuando entro en este blog espero encontrar... ¿qué?

Con esa información y alguna cosa más que, mientras escribis el comentario, se os ocurra, podré orientar el blog de manera que pueda satisfacer a mis lectores y me pueda inspirar en los temas a tratar.

Tampoco tengo muchas visitas así que no espero millones de opiniones, pero estaría bien al menos un par para sacar estadísticas del tipo "Qué interesa a mis lectores?" o "Sólo se busca porno en la red?".

La segunda estadística no es mera coincidencia. Si buscas en Google: Inma del Moral, nuestro blog compartido aparece el tercero de los resultados (por lo menos en el momento en que escribo esto) y sólo hemos hecho una mención...

Un saludo a todos, Wally... digo Edu.

13 febrero 2007

Última fábula de la noche

Esta es mi última entrada en el blog por hoy. Otra fábula que escribí hace un tiempillo:

Cuenta la leyenda, que un hombre sabio vagaba por el mundo sin destino, sin principio ni fin. Cuando el hombre sabio llegaba a una ciudad, todo el mundo se acercaba a él. Celebraban su llegada y todos comenzaban a preguntarle cosas:

- Hombre sabio, necesito de tu ayuda. Quiero obtener dinero porque estoy pasando un mal momento y no sé si vender la única vaca que tengo.
- Debes vender algún objeto material que no te sea de utilidad. Aunque te dé menos dinero. Que te dé lo suficiente hasta que la vaca comience a dar leche y puedas obtener beneficio de ella.
- Hombre sabio, yo también necesito de tu ayuda. Necesito comprender el sentido de la vida.
- El sentido de la vida no es algo general para todos. Cada uno tiene su sentido y la única persona que conoce el sentido de TU vida eres TÚ MISMO.
- Hombre sabio, yo requiero también de su ayuda. Llevo rezando a Buda mucho tiempo y nunca he obtenido respuesta o ayuda. ¿Me estoy equivocando de Dios?
- En lo único que te equivocas es en dudar. Si dudas no reces. Si rezas sin dudas da igual a quién reces.
- Hombre sabio, yo también le necesito. Llevo muchos años plantando en mis campos maíz y los dos últimos años no ha crecido casi nada.
- El campo es como las personas. La rutina diaria le afecta al cabo de un tiempo y hace falta algo de cambio durante algún tiempo para volver a la rutina con fuerza. Prueba a plantar otro tipo de cosecha.

El hombre sabio siguió así por muchos pueblos y contestando a mucha gente. Un día en un pueblo, mientras contestaba a la gente observó que una persona que vivía en la calle, vestido con ropas andrajosas no se acercaba a preguntarle nada. Al final de todo se acercó a él y le dijo:

- Creo que tú tienes muchas necesidades y no te has acercado a preguntarme nada. ¿Por qué no lo has hecho?
- Si es usted tan sabio debería saberlo.
- La sabiduría se gana con experiencia y en mi experiencia nunca me había pasado eso.
- Está bien, se lo explicaré. Yo sé por qué estoy en la calle y vivo así. Sé cómo puedo remediarlo y sé el por qué de todo. Conozco todo sobre mí a la perfección y conozco la vida en general. No tengo nada que preguntarle. Yo elegí mi vida sabiendo mi destino de vivir así. Pero lo hice porque me conozco a mí mismo y no huyo de mí. Ahora le pregunto. ¿Por qué viaja sin destino alguno, sin búsqueda alguna, sin ningún motivo?
- Porque mi destino es ayudar a los que me necesitan y…
- No siga por ahí. Puede engañar a todos los demás, incluso a sí mismo, pero no a mí. Usted huye de su verdadero destino. Usted huye de su verdadero ser. Usted conoce muy bien todo salvo a usted mismo. Usted un día huyó de un poblado porque le perseguían los recaudadores de dinero y huye de sí mismo porque sabe que su conciencia le persigue diciendo que debería haber pagado esa cantidad.

El sabio se quedó pensativo y consideró que aquel hombre le había hecho ver la verdad. Al ir a agradecerle el gesto el hombre había desaparecido. El hombre sabio volvió a su aldea y fue a pagar su deuda. Misteriosamente alguien la había pagado por él hacía ya unos años.

Un año más tarde, otro sabio entró en la aldea donde el antiguo sabio vivía ahora dedicándose a un pequeño comercio que tenía. Se acercó a ver al sabio y ver cómo se desenvolvía. Sorprendido vio que el sabio era aquel hombre andrajoso que le aconsejó en su día. Una vez que el nuevo sabio hubo contestado a todo el mundo y la gente se dispersó, el sabio ya retirado se acercó y se quedó atónito ante su presencia. El nuevo sabio le dijo:

- Veo que acabas de entender todo. Yo soy la persona cuyo destino es el de mostrar sabiduría por el mundo. Tú estuviste en mi lugar durante unos años mientras yo vivía en la calle. Yo pagué tus deudas y esperé a que estuvieses listo para HACERTE VER. Una vez que volviste a ver, yo retomé mi camino de sabio con uno de mis mayores logros a mi espalda. Cada persona tiene su destino y tú, durante un tiempo, te llevaste el mío. Pero te diste cuenta de que ese no era tu destino.
- Gracias.

Y los dos sabios se separaron sabiendo que cada cual seguía su correcto destino y que ambos habían aprendido mucho en estos últimos años.

Como en entradas anteriores de hoy, espero que os haya gustado. Si hay suerte, en menos de un mes escribiré otra vez. Mientras tanto tenéis lectura abudante.

Un saludo, Edu.

Historias made in Jorge Bucay

Hola otra vez:

Hace un tiempo, conocí a Jorge Bucay (no personalmente, pero sí su obra). Me impactó mucho la forma en que era capaz de buscar una historia adecuada en cada instante en uno de sus libros. Os recomiendo leer sus libros porque son muy interesantes y ayudan a reflexionar.

Y ahora, cruzando los dedos para evitar multas de la SGAE, y con permiso de Jorge Bucay (si tú o tus abogados leéis esto, por favor, no me demandéis, sólo quiero extender tu obra) voy a poneros unas pocas fábulas que me parecieron chulas:

EL ELEFANTE ENCADENADO
Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a alguna tía por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. — Hice entonces la pregunta obvia:
— Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:

El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía...
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre— que NO PUEDE. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.

Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...

EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO
Hay una vieja historia de un joven que concurrió a un sabio en busca de ayuda. Su problema me hace acordar al tuyo.
—Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
—Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después... –y haciendo una pausa agregó— Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
—E... encantado, maestro –titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
—Bien –asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó –toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete antes y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer al anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta. Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado –más de cien personas— y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó. Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Entró en la habitación.

—Maestro –dijo— lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
—Qué importante lo que dijiste, joven amigo –contestó sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
—Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
¡¿58 monedas?! –exclamó el joven.
—Sí –replicó el joyero— Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es urgente...

El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
—Siéntate –dijo el maestro después de escucharlo—. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

LAS RANITAS EN LA CREMA
Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema. Inmediatamente sintieron que se hundían; era imposible nadar o flotar mucho tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos patalearon en la crema para llegar al borde del recipiente pero era inútil, sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie a respirar. Una de ellas dijo en voz alta:

—No puedo más. Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar. Ya que voy a morir, no veo para qué prolongar este dolor. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril. Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.

La otra rana, más persistente o quizás más tozuda, se dijo:
— ¡No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo ya que la muerte me llega, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quisiera morir un segundo antes de que llegue mi hora. Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar un centímetro. ¡Horas y horas!

Y de pronto... de tanto patalear y agitar, agitar y patalear... La crema, se transformó en manteca. La rana sorprendida dio un salto y patinando llegó hasta el borde del pote. Desde allí, sólo le quedaba ir croando alegremente de regreso a casa.


Y esto es todo por hoy. Espero que las historias os emocionen u os hagan reflexionar o solamente os sirvan de entretenimiento. Simplemente espero que les saquéis algún tipo de partido.

Un saludo, Edu.

Va de fábulas

Hola:

La noche sigue con otra fábula. Se ve que lo mío son las historias con significado o las infantiles:

El Águila y el Roble

Érase una vez que se era, un árbol muy grande, un roble fuerte y robusto que habitaba en un campo. Era el único árbol que allí se encontraba y vivía en soledad. Pero los robles grandes, robustos y viejos son árboles de mucha experiencia, son los sabios del reino vegetal.

Un día un águila que surcaba los cielos volaba por cielo azul disfrutando de un cálido día de verano cuando, buscando algo que comer en la tierra, vio al árbol solo en aquel campo verde. No tenía mucha hambre así que se olvidó de la caza y fue a hablar con el árbol:

- Hola Roble. Siempre me he preguntado cómo pueden vivir los árboles siempre en el mismo sitio sin conocer otras tierras ni disfrutar de otros parajes. Pero tú además vives solo, ni siquiera en un bosque rodeado de tus iguales. ¿Tu vida es plena?
- Hola Águila. Las cosas no son siempre lo que parecen. Yo vivo solo porque hace muchos años un incendio hizo que todo el bosque que me rodeaba acabase en cenizas. Hoy, un campo verde y bonito me rodea y soy único aquí. Es cierto que fue una pérdida la de mis congéneres, pero ya lo he superado. Ahora soy un árbol que asombra a los que por aquí concurren porque disfrutan de mi majestuosidad y lo que me hace ser tan bonito es que soy único. Todos somos siempre únicos, pero cuando hay muchos juntos, no siempre se nota esa diferencia. Si miras a todos en conjunto creerás que todos somos iguales, pero si empiezas a conocer uno a uno a todos y cada uno de mi raza verás que cada cual tiene sus cosas y que unos causarán impresiones muy buenas en ti pero que olvidarás en seguida, otros no te causarán una impresión inicial pero luego lo recordarás y verás que era especial, otros desde el principio hasta el fin denotarán sus cuestiones. Otros, en cambio, no los aguantarás, otros te dejarán indiferente y otros frío. Yo soy un árbol que consigo hacer ver a todo el mundo que todos somos únicos, pero también enseño que no deberíamos esperar a que fuese tan evidente esa unicidad sino que en un conjunto, cada elemento es diferente, único.
- Es cierto. Pero reitero parte de mi observación: ¿no te gustaría poder viajar, cambiar de sitio y estar en otros lugares?
- Amigo, que tú puedas volar y cambiar de lugar y yo esté fijo en un lugar en concreto no significa que yo no esté en otros sitios. Tú has viajado por el mundo y yo siempre he estado aquí. Pero te diré una cosa: tú has estado en China, ¿verdad? Pero ahora no estás allí.
- Claro que no, estoy aquí.
- Pues yo estoy ahora aquí, pero también en China y en América y en gran parte del mundo.
- No lo puedo creer.
- La próxima vez que vayas por China, baja en cualquier sitio y pregunta: ¿Roble, estás aquí? Y aprenderás una valiosa lección.

Unos meses más tarde, el águila surcaba los cielos de China y entonces recordó a Roble. Dispuesta a comprender qué quiso decir éste, el águila descendió en un bosque y preguntó: ¿Roble, estás aquí?

De repente, un árbol que escuchó al águila respondió:

- Hola, ¿buscas al sabio Roble que ayudó al reino vegetal a aprender que todos somos únicos?
- Sí, así es. Me dijo que él estaba aquí también.
- Claro que está aquí. Y en otros sitios. Y ahora que tú le has recordado, también estará donde tú vayas.

Ese día el águila aprendió la lección. No importa los lugares en los que hayas estado ni cuánto de lejos o distancia hayas viajado. Lo que importa de veras es que allí donde hayas estado o donde no hayas estado, hayas dejado un rastro tuyo impreso en alguna persona que te haya conocido. Porque los lugares importantes están en el corazón de las personas, no en un punto del mapa. Lo importante no es viajar a muchos sitios, sino dejar marca en muchos sitios.

El Sol y la Luna

Hola:

Hace bastante tiempo escribí una especie de fábula con conclusión y todo (la verdad que estuve inspirado). Dado que sigo con mi sequía imaginativa pues aprovecho para recopilar información de otros tiempos (mejores). Ahí va:

La Historia del Sol y la Luna

En un principio la luna y el sol eran amigos, muy buenos amigos. Ambos tenían luz propia y siempre estaban juntos en cada momento. Un día en el que disfrutaban de su mutua compañía, la luna le dijo al sol que lo quería. El sol, tras meditarlo unos segundos, le contestó que él también sentía amor hacia ella. Pero hay una regla en el amor de los astros, si dos astros desean comenzar una relación, uno de ellos debe dejar su luz interior y su brillo debe depender de la luz del otro. La luna, sin pensarlo, hizo cesar su luz y comenzó así una gran relación entre ambos. Miles de años después, la luna descubrió que esa maravillosa relación se estaba deteriorando. La luna habló con el sol y el dijo que no sentía lo mismo que antes, le dijo que no quería seguir. La luna, triste, escapó lejos y estuvo llorando y llorando y llorando. Pero no solo la tristeza la llenaba por dentro, necesitaba brillar para seguir viviendo y la luz la había apagado. La luna volvió al Sistema Solar y se acercó al sol lo suficiente para brillar pero no acercándose demasiado al que un día había sido su amado. El sol la evitaba y la luna lo seguía, cada vez más cerca, ya no sólo por vivir, sino por intentar recuperar ese amor. El sol seguía y seguía escapando mientras ella lo buscaba por entre los planetas. Ahora, cuando la gente conozca esta nueva leyenda, cada vez que mire a la luna verá un astro que se mueve sin rumbo entre las estrellas, llorando, intentando encontrar de nuevo aquel amor perdido. Ese brillo que despide es lo único que queda de ese amor que, en su día, fue lo más precioso del Universo.


Conclusión: Cuando una relación termine, que no cese con ella la amistad. Si el amor se extingue, hay que intentar volver a prender la llama y, si no queda ni una sola cerilla, al menos conservar en la memoria el calor que un día dio esa llama. Si los leños (amistad) fue el desencadenante del amor, que sigan ahí cuando el fuego se apague. No quedarán cenizas, porque el fuego del amor no destruye los leños.

Espero que os guste.

Un saludo, Edu.

12 febrero 2007

Actualizándome

¡Qué cosas tiene la vida!

Hace dos años más o menos, mi mente era una olla a presión con muchas cosas que soltar y me dedicaba a escribir hojas y hojas y hojas y hojas y.... hasta más no poder con tonterías, sin nada que decir. Hace un año y tres meses aproximadamente, cree este blog con varios objetivos:

1. Tener un repositorio electrónico de todos mis escritos donde no los perdiese o los rompiese o lo que sea.
2. Hacer descansar mis manos. Yo no estoy hecho para escribir con boli, prefiero el teclado.
3. Hacer descansar los ojos de los demás. Repito, no estoy hecho para escribir con boli, mis letras son jeroglíficos.
4. Dar acceso más rápido para quien le pudiera interesar.

Pero fue crear este blog y mi mente dejó de estar saturada (o dejó de estarlo de tonterías que escribir). Mis escritos ya no eran tan graciosos ni tan rebuscados ni tan rotos ni tan edwinianos como antes. Parece ser que mis textos pasaban a ser mucho más profundos, más serios, más adultos.

Creo que estoy entendiendo por qué. Me estoy haciendo mayor. Me estoy transformando en un ser adulto y me da miedo. Quiero seguir siendo un niño grande, alguien infantil, chorrón, absurdo.

Intentaré seguir escribiendo de manera más o menos continuada aquí intentando plasmar el nuevo Edu 2.0 que está apareciendo ahora.

No sé si será mejor o peor, lo único que sé es que es diferente.

25 enero 2007

Has vuelto!!!

Hace mucho tiempo que no te veía. La gente me decía que andabas cerca, que cualquier día te dejarías ver por aquí.

Yo no me lo creía. Llevaba mucho tiempo echándote de menos y no creía que ibas a volver. Ya no me fiaba de la gente que me decía que vendrías, quizá ya no me fiaba de tí. Solías venir a mi memoria cada cierto tiempo, a veces me quedaba pensando en lo poco que te disfruté cuando estabas aquí. Otras veces también pensaba que te estabas portando mal al no venir a visitarme nunca. Te añoraba, quería tenerte presente, quería verte, tocarte, sentirte y pasármelo en grande contigo.

Y HOY ESTÁS AQUÍ!!!!! Que alegría me he llevado. Me he despertado y casi te tenía en mi cama de lo cerca que estabas. Blanca como siempre, ahí estabas. Por fín ha nevado. Da gusto conducir contigo por todas las calles. Sustos, derrapes tontos, deslizándonos por la carretera. "Aparcando" a golpe de volante en los aparcamientos viendo como el coche se desliza hasta pararse en lo que, para uno mismo, es un sitio de aparcamiento. No hay líneas, así que es la ley de la naturaleza. Y el rey de los animales es el león. Así que yo iba por ahí con mi super Seat León sintiéndome el rey de la selva urbana cubierta por una capa blanca de recuerdos y esperanzas.

22 enero 2007

Papel Mojado

Hace mucho que no escribo nada por aquí y ya hay gente que me pide que retome esta labor tan difícil (no pensaba yo que la gente siguiese tan de cerca los blogs). Antes de nada, quiero comentar que un grupo de amigos hemos creado un blog "alternativo" dedicado a idas de olla, chorradas y montón de tonterías frikies. El blog es: 5 Slots Disponibles. Pero intentaré repartir mi poca creatividad en ambos blogs ya que son temas totalmente diferentes.

Cada día me sorprenden más los poetas, los escritores... todas esas personas que se ponen delante de una hoja en blanco y consiguen ir deslizando palabras por sus dedos hasta conseguir un escrito merecedor de ser leído. Me encanta ver que existe gente que sabe jugar con las palabras, buscar dobles sentidos, describir algo tan mágicamente que crees estar viéndolo, tocándolo, oliéndolo...

Yo creo que un día logré hacer eso que tanto me sorprende de esta gente y fue en mi primera entrada de este blog. Desde entonces, mis escritos van decayendo en calidad y por eso estoy perdiendo la fuerza a la hora de ponerme a escribir. Me está ganando la guerra una simple hoja en blanco pese a que yo vencí la primera batalla. Ahora mismo, hablando de guerras con hojas de papel, me estoy imaginando épicas batallas mostradas en películas como "El Señor de los Anillos: Las Dos Torres". Me estoy imaginando a Aragorn y a Légolas viendo como un ejército de hojas en blanco se acercan a ellos mientras el pequeño Gimbli con su hacha en la mano está gritando "Dejádmelas a mí, las cortaré en pedazos". Y cuando la batalla parezca perdida, esperaré que Gandalf aparezca montado en su caballo blanco con una pluma en la mano y consiga vencer la batalla escribiendo una gran historia que merezca ser contada.

Dejando atrás estas paranoias que me vienen a la cabeza y, tras haber perdido la mitad de lo que llevaba escrito por una ida de olla de este blog, me encuentro con un doble problema: Si ya tenía problemas para enfrentarme a una hoja en blanco, el que se me borre la mitad de lo que escribo cuando tenía hasta buena pinta, deja a uno sumido en las profundidades de la desolación.

Si no recuerdo mal, antes de que se borrase lo que escribía, estaba intentando entender la razón por la cual mi musa me había hecho probar las mieles del éxito de vencer a la hoja en blanco para luego dejarme a ras de suelo. Me siento como aquella águila que la lanzan al aire para que vuele y se encuentra árboles que detienen su vuelo y la hacen caer o como si mi musa me hubiese empujado un poco mientras yo montaba en mi bici tras quitar las ruedas auxiliares y me hubiese dicho "Pedalea, pedalea!". Y ahí estoy yo, montado en una bici que no tiene suficiente velocidad y sin que mi esfuerzo por pedalear cambie eso. Con miedo a que se pare la bici y me caiga al suelo.

Creo que la musa es un estado de ánimo. Y, desde que escribí la primera entrada de este blog, mi estado de ánimo ha ido cambiando frecuentemente. Ahora no me siento con tanta fuerza como aquel entonces para vencer al papel, creo que debo reaccionar y dejar seguir la evolución de mi estado de ánimo. Quizá así consiga vencer al papel en otra batalla y, esta vez, sin la ayuda del ejército de mi musa.

"El futuro es una hoja de papel en blanco, no dejes que un escritor externo llamado destino lo escriba por tí".