28 mayo 2006

Ying y Yang

Hoy he pensado que ya era hora de retomar mi blog y escribir algo de interés. Pero también lo pensé hace unos días y no pude. Hoy tampoco tengo esa imaginación que necesito. Mi musa ha decidido tomarse unas vacaciones dejándome las tareas más importantes preparadas pero no recordando que debía ayudarme con mi blog. Así que he hecho un poco de trampa. He pensado que, dado que en otro tiempo mi musa estaba junto a mí, hoy podría colgar en mi blog algún texto que ella me hubiese ayudado a realizar en tiempos mejores. Y he encontrado un documento sobre el Ying y el Yang. La verdad es que el escrito no es tan bueno como me gustaría, pero no he encontrado más y mi imaginación está más seca que una cantimplora en el desierto.

Ying y Yang

No hay luz sin oscuridad. No hay vida sin muerte. No hay bien sin mal. Conceptos contrarios pero a la vez tan complementarios. Un profesor mío decía: “No existe la oscuridad, es ausencia de luz”. Eso es lo que los hace tan necesarios el uno al otro. No puede existir una parte sin la otra. Si desaparece una desaparece la otra. Si no hay luz ¿qué es la oscuridad?

La dualidad. El 2 es un número interesante. La suma de dos unidades para formar un ente nuevo. La pareja, el dúo. Tantas cosas se basan en ello: el estéreo, el matrimonio… Es el equilibrio: No es la soledad del 1 ni la multitud del 3. El dos equivale a dos extremos, no hay un centro. Uno puede ser poco, tres quizá demasiado. Es la mezcla entre el equilibro y las contradicciones.

El dos es el número informático: O un cero o un uno, así es el ordenador. Cualquier película con equilibrio tiene un “bueno” y un “malo”. Pero también tienen una pareja. El cuerpo humano también tiene dos de muchos órganos: Dos ojos, dos orejas, dos riñones, dos piernas, dos brazos… El 2 es simétrico.

Simetría, equilibrio, contradicción… ¿cuántos atributos tiene el 2?

Pero además están los colores, el negro y el blanco, que ni siquiera son los 2 colores. Uno es ausencia de color y otro es el total de los colores. El negro indica oscuridad, seriedad, luto, elegancia, poder, misterio; el blanco es luz, bondad, inocencia, pureza, perfección…

Negro = Oscuridad; Blanco = Luz. Pero el Ying Yang tiene un punto de un conjunto en el otro. El “malo” siempre tiene algo en su interior que en algún momento le permite ser “bueno”. Algo totalmente iluminado carece de volumen, una sola sombra da volumen al conjunto. Una oscuridad total cortada por la luz de una cerilla da lugar a obras magníficas de misterio y si falta la oscuridad o la luz de la cerilla por muy pequeña que esta sea desaparece el conjunto de la obra.

La informática es la ciencia que recoge ambas ideas en una sola. El ordenador representa todo en unos y ceros y, en imágenes en blanco y negro, el uno representa el blanco y el cero el negro. ¿Quién podría imaginar que algo tan antiguo como el Ying Yang y algo tan moderno como el ordenador tuvieses esa estrecha relación de fundamentarse en algo tan simple como el 2?

Este es otro punto de relación entre la informática y la psicología. Hay muchos puntos de relación (diría que cientos o miles) pero este es fundamental ya que uno inició la forma de pensar de una sociedad milenaria muy dada a las doctrinas espirituales más usadas en el ámbito psicológico y la otra fundamenta el presente y el futuro de la tecnología que mueve el mundo actual.

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