01 marzo 2006

El tiempo

¡Cómo pasa el tiempo! Hace ya 2 meses que no escribo nada en mi blog pero no quiero perder la costumbre de dejar muchos comentarios, ideas y estupideces y, de vez en cuando, alguna perla literaria.

Será que a mi musa no le gustó el escrito que le dediqué o decidió que yo era autosuficiente para darme ideas, el caso es que últimamente me encuentro carente de ideas que merezca la pena plasmar aquí. Quizá sea que utilizó mi imaginación en otros momentos del día y, cuando llega el momento de plantarme delante de este cuadro donde escribo, no hago sino divagar.

No sé a quién dirigirme, qué tipo de historias contar, porque no sé quiénes leen las historietas que escribo aquí. Quizá alguna persona buscando un blog interesante se ha encontrado con el mio y ha decidido leer un poco o directamente pasar a otro. Quizá otra persona que no entienda el castellano ha entrado y ha visto que el contenido no era entendible por él. O quizá alguien ha encontrado en este blog unos minutos de entretenimiento y decidió, en un acto de total conciencia, agregar esta página a sus favoritos y revisarla de vez en cuando.

Sea como fuere, seguiré escribiendo aquí. No buscaré dirigirme a nadie en concreto, quizá no lo lea nadie; sólo sé que escribiré por y para mí. Porque soy la persona más importante de mi vida, sin mí, mi vida no tendría sentido, porque directamente no tendría vida.

Esta nueva entrada se lo dedico a los lectores casuales que han disfrutado alguna vez con un texto de este blog, porque así la existencia del blog tiene un sentido más extenso.

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